Uno de tantos días, de repente, sea el destino, la soledad, la tristeza, que sé yo porqué razón dos personas un día se encuentran y surge una amistad, una compañía, o un simple encuentro que no se olvida.
Y así sucedió... una tarde en casa sentada frente al monitor conectarme a la red, y alguien me agregó a sus contactos. Nombre de mujer, Cecilia, agradable desde el inicio. Y así empezó una amistad y tal vez una complicidad donde yo me refugié y admiré sus escritos.
Me había encontrado a una escritora, elegante, dulce y que de alguna forma vi sus sentimientos como un espejo.
Entre sus escritos releí este:
Quisiera que el día fuera noche
Y la noche fuera el día
Para saber de ti a cada instante
Y dedicarte mis poesías.
Y si mi musa me inspira
A que escriba con ardor
Tu Señor que desde el cielo miras
Haz que ella me transmita ese calor.
Al amarte no le temo
A la locura tampoco
Solo quiero que de apoco
Tu vida me vayas dando.
No temas a mis locuras
Te estoy dando mi vida completa
Te escribo esta cuarteta
Para que entiendas mi fervor.
No esperaré a que yo muero
Para poder donde ti llegar
Solo debes esperar
a que mis cosas resuelva.
Puede ser muy difícil
Por situaciones que se presentan
Pero siempre ten muy en cuanta
Que lucharé por tu amor
Aunque la lucha sea cruenta.
Y si prefieres no esperar
Y un amor nuevo se te presenta
Debes de aprovecharlo
Aunque yo desde aquí lo sienta.
Pero quiero que te des cuenta
Que si esto que por ti siento
Nunca se llega a concretar
Sentiré mucha pena
Pero por lo menos hice el intento
Te voy amar toda la vida
Aunque lo tuyo vayas viviendo
Mi vida será por siempre tuya
Aunque perderte es……
Como estarse muriendo.
Sol
Tus versos y poemas, siempre serán un recuerdo tuyo, y la vida que pasa y pesa, siempre son de actualidad leerlos. Un abrazo amiga.
Desde entonces duró esta amistad, y aunque poco la frecuento, sus escritos fueron inspiración por la vida, de ella y mía. Agradezco sus enseñanzas.
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