domingo, 29 de enero de 2012

Caso cerrado.

En estos días por extraña razón senti un deseo tan fuerte de ir a ver a la chica que amo. Vi vuelos, había ofertas, pero... en algún momento en que planeaba ir, recordé el último encuentro. Nada agradable, aunque hubo bellos momentos, pero de pronto le nació el temor de "el qué dirá" su familia, y aún con la puerta cerrada en su cuarto el rechazo de "no me abraces, no me toques" pues pueden entrar, que van a pensar... Esto me sacó de onda pues si ella, que había tenido pareja, que habia convivido, que su familia supo de que compartía con una mujer, pero... yo tuve la desdicha de que le naciera el temor y pensar en su familia.

Así que decidí no viajar ni que se me ocurra de nuevo, pues ni siquiera pudiera estar en su casa, o quizás en algún cuarto de visitas. Y ya con esas ideas, tampoco creo que un día venga a estas tierras mexicanas a convivir conmigo, pues "que dirá su familia", ¿qué viene hacer a México? Caso cerrado. No quiero pensar más y vaya que he llorado estos días recordando eso malos momentos, un río ha salido de mis ojos. Ya se secarán.

Otro caso, de una amiga que según dice que me quiere, me ama y acepta lo que siente por mi, pero... "que eso no esta bien", que su esposo, que no es correcto. Caso cerrado.

Otro caso, el último que viendo las condiciones: soltera, sola, independiente, pero... absorta en el trabajo, en su círculo social que no se compara con el mio, que la cultura, que las actitudes. Comprendi, quizás mal, pero como ella dice, "hay tantas diferencias, nada en común", más que el amor, la pasión y nada más. Caso cerrado.

Yo tengo alguna culpa de que éstos casos se hayan cerrado, pues mi falta de control emocional, mi rabia, demostrar coraje por sentirme menos, por sentirme cosa alguna que se usa y se termina por lo que fuere. No supe controlar esas emociones.

Ofrecen su amistad, y asi es: un saludo, un hola, algún diálogo corto y adiós.

Y ahora, Luna mía, no queda más que la soledad, la resignación de contemplar el mar sola y a ti, sintiendo el viento, la brisa pasar sobre mí hasta que me erosione y pase a ser parte del polvo de la tierra, o una lunática en la otra orilla dejando pasar el tiempo, el mar, ser un caso cerrado.

Si un día me reencuentro con alguna de ellas, y las ideas cambien, o llegue alguien más, espero tener las fuerzas para disfrutar de su compañia...

ML

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, ML, he llegado yo, ya tienes un amigo, si quieres.

diario de una chica poco convencional dijo...

Es bueno tener un amigo :) y amigas también.
Saludos Juan y gracias por pasar por aqui, en este rincón de deshago, desanimos, y algunas que otras alegrías. Y este post fue como un descargar lo que se tenía dentro

Anónimo dijo...

Yo también escribo para descargar lo que tengo dentro, aunque creo que voy a tener que crear otro blog o hacerlo privado, pues hay lectores que se creen con derecho a entrometerse en mi vida.

Tu blog, me ha gustado, solo sigo aquellos blogs, que me gustan, claro.
Lástima, para mí, que no escribas más a menudo.